Sistema de monitoreo... ¿Porqué es tan importante?

A la hora de grabar o mezclar siempre se habla de la importancia de los micrófonos, preamplificadores, conversores, etc., sin embargo pocas veces nos detenemos a reparar en el rol del dispositivo a través del cual vamos a escuchar y tomar decisiones.

Piensa que si tienes algún inconveniente para ver bien, es más prudente conseguir un par de anteojos con receta antes que un atuendo nuevo.

El sistema de monitoreo puede hacer y deshacer producciones enteras.

Consideremos eso sí, que cuando hablamos de sistema de monitoreo, no sólo nos referimos a los monitores/parlantes. En realidad, el sistema de monitoreo es justamente un “sistema” complejo compuesto por varias partes, cuya interacción es crucial en el resultado final.

Desglosemos en que consta un sistema de monitoreo y qué hace cada parte:

  • Monitores: Reproducen el material grabado y nos sirven para evaluar objetivamente las pistas y tomar decisiones acertadas en las distintas etapas de producción musical. Si bien casi cualquier parlante puede servir como monitor, los monitores de estudio deben de ser capaces de soportar el uso intensivo que se les da en un estudio.
  • Sala de escucha: Es el lugar donde están dispuestos los monitores, el cuál puede alterar en gran medida la percepción del sonido que emiten los mismos. Por este motivo es muy importante que la sala tenga un tratamiento acústico adecuado para minimizar los efectos que las reflexiones del sonido van a generar sobre la percepción desde los monitores.
  • Posición de los monitores en la sala: La posición que escogemos para los monitores dentro de la sala puede afectar en gran medida la respuesta de los mismos, en especial en las bajas frecuencias. Es recomendable probar varias posiciones de escucha para llegar a la que tenga la respuesta más plana.
  • Posición del oyente: El lugar exacto en el que escuchamos modifica considerablemente lo que percibimos.

Como verás, el del sistema de monitoreo es un problema de múltiples variables, en el que todas influyen en cómo se va a escuchar lo que reproduzcamos; todas estas variables se deben cuidar a la hora de armar el sistema de monitoreo. De nada sirve tener un juego de monitores de miles de dólares si los ubicamos arbitrariamente en una sala sin tratamiento acústico.

Por otro lado, si tenemos un sistema de monitoreo modesto pero cuidamos el resto de las variables, los resultados van a ser buenos y nos van a permitir trabajar de manera profesional sin ningún tipo de problemas.

 

¿Por que es importante el sistema de monitoreo?

 

Porque la toma de decisiones depende estrechamente de lo que éste nos muestra. Lo que escuchemos puede ser algo totalmente distinto a lo que está grabado, llevándonos a operar mal.

¿Alguna vez te pasó de estar conforme con tu mezcla dentro del estudio pero sentir desprecio por la misma cuando la escuchas en otros sistemas?

Si la respuesta es sí, es probable que tu sistema de monitoreo no es óptimo y que deberías prestarle atención al mismo antes de pensar en corregir otros factores de la mezcla.

Pero las mezclas que no se trasladan bien no son el único problema de un sistema de monitoreo defectuoso: Vamos a dejar pasar distorsiones, vamos a hacer mal uso de los filtros, vamos a compensar por los defectos de nuestra sala, y a grandes rasgos, vamos a estar haciendo muchas cosas mal.

A pesar de que es posible hacer uso de algunos “hacks” para lograr que las mezclas se trasladen mejor, la realidad es que contar con un buen sistema de monitoreo no tiene precio.

Ahora, a pesar de que como ya observamos, el sistema de monitoreo consiste no sólo en los parlantes o monitores en sí, en este artículo nos centraremos exclusivamente en los monitores de estudio propiamente dichos.

 

Los monitores de estudio

 

Como mencionamos antes, los monitores de estudio no son simples parlantes que cumplen ciertos requerimientos básicos y están pensados para ser usados en el entorno del estudio de grabación, mezcla o masterización. Existen algunos requisitos que se deben cumplir para que un par de parlantes sean considerados monitores:

  • Capacidad de potencia: Los monitores de estudio son capaces de disipar una buena cantidad de potencia por largos periodos de tiempo. La potencia se especifica en valores eficaces o RMS, que tienen mayor relación con la forma continua en la que son usados. No es necesario que tengan demasiada potencia aunque valores de alrededor de 50-75W son suficientes en la mayoría de los casos.
  • Nivel de presión sonora (NPS): Son capaces de entregar un nivel de presión sonora, que en muchos casos supera los 100 dB y que nos permite escuchar correctamente las variaciones en la dinámica de las fuentes, trabajar encima del ruido de fondo y usarlos en la zona más lineal del oído, entre otras cosas. El nivel máximo que pueden entregar no es tan importante por si solo y se tiene que considerar junto al resto de los factores.
  • Respuesta en frecuencia plana: Los monitores de estudio deben tener una respuesta en frecuencia pareja a lo largo de su ancho de banda especificado, con desviaciones de unos pocos decibeles del valor nominal. Esto es esencial para que podamos detectar si nuestra mezcla está balanceada. La respuesta en frecuencia de los monitores suele estar especificada en los “data sheets” o documentos de especificaciones, mediante un gráfico o mediante la especificación del rango de frecuencias del monitor y una desviación o tolerancia (+/-2dB por ejemplo).
  • Respuesta al impulso: Se busca que los monitores de estudio tengan una buena respuesta al impulso, que implica que los parlantes tengan la capacidad de reproducir sonidos impulsivos; es decir, que los sonidos sean reproducidos solo por el tiempo que duren, si el sonido cesa que el parlante deje de moverse. Esto es importante para poder escuchar los sonidos percusivos (que son justamente sonidos impulsivos) correctamente.
  • Buena respuesta fuera de eje: Se busca que el monitor emita un rango frecuencial similar en el punto de escucha central como en puntos de escucha que se alejen de dicho eje.
  • Buena imagen estéreo: Para obtener una buena imagen estéreo, es necesario que los parlantes reproduzcan las sutilezas del mismo. Para esto, se usan cajas acústicas que disminuyen la difracción del sonido por parte del gabinete.
  • Baja distorsión: El monitor no debe colorear la señal excesivamente sino que debe reproducir la señal limpiamente. Esto porque, de otra manera, no tendremos la habilidad de distinguir fácilmente la distorsión de nuestras grabaciones o mezclas.
  • Bajo nivel de ruido: Los amplificadores de potencia que alimentan los monitores deben tener un bajo nivel de ruido de fondo para evitar enmascarar el ruido de las grabaciones. Es difícil medir el ruido que viene de los monitores y separarlo de un potencial ruido de la interfaz, aunque si tenemos acceso a más de un par de monitores podemos hacernos una buena idea.

Conclusiones

 

Si pretendemos escuchar lo que está grabado con precisión, es necesario cuidar todas las partes que conforman al sistema de monitoreo: monitores, posición dentro de la sala, tratamiento acústico de la sala.

Al momento de elegir un monitor de estudio se abren una gran cantidad de interrogantes que dificultan la decisión: si elegiros activos o pasivos, de dos o tres vías, que si caja cerrada o con puerto, etc.

Dentro del contexto del home studio se sugiere buscar monitores de dos vias, activos, con un woofer de al menos 6 pulgadas. Hay que tener en cuenta que es muy importante probarlos antes de decidirnos y aún así es muy difícil preveer como van a sonar en nuestras condiciones de escucha.

Lamentablemente, no hay un solo monitor “absoluto” o que cumpla con todos los requisitos posibles y vamos a tener que, en la medida de lo posible, invertir en nuestros monitores de estudio para obtener los mejores resultados. Si buscamos trabajar seriamente necesitamos hacernos con un buen par de monitores; de hecho, se podría decir que es una de las inversiones más importantes en un estudio de mezcla: más que los equipos externos o cualquier otra cosa.

Espero que esta guía te haya servido para entender mejor en que consiste un sistema de monitoreo profesional para el estudio de grabación moderno y que te pueda ayudar a elegir tu próximo par de monitores. Eso si, no olvides acompañarlos de un buen tratamiento acústico y de dedicar un tiempo considerable a buscar la mejor ubicación posible para los mismos en tu sala.

 

Nota: Éste artículo ha sido escrito en base a una investigación realizada por el autor, quien comparte información técnica recopilada a través de distintas fuentes de especialización de audio.

SOBRE EL AUTOR:

Nacho Freire es ingeniero de sonido de la UCLA (Universidad de California , Los Angeles), desde hace más de 20 años se desempeña como ingeniero de grabación y mezcla en su estudio Graba en Quito - Ecuador, uno de los estudios con mayor reconocimiento en su país. Posee gran experiencia y una trayectoria marcada por excelentes proyectos musicales con los artistas más representativos del medio ecuatoriano, con algunos de los cuáles su trabajo ha recibido varias Nominaciones a los premios Latin Grammy.

Se ha desempeñado también como docente universitario e impartiendo cursos, talleres y seminarios.

Puedes conocer el estudio GRABA, aquí en su página de Facebook


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Comentarios: 1
  • #1

    Carlos Pérez (jueves, 06 mayo 2021 13:59)

    Muy interesante el tema y muy informativo muchas gracias Clave Digital

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